viernes, 8 de febrero de 2019

"Bart Saris en el estilo Wu Tai Chi Chuan". Articulo original de 1995


INTRODUCCION


Sobre el autor y la “Escuela europea del Original estilo Wu de Tai Chi Chuan”

(Artículo original escrito en 1995, fuente internet)

El autor de estos artículos, Bart Saris, ha practicado actualmente TCC unos 13 años. Los 4 primeros de los 5, aprendió estilo Yang simplificado de Cheng Man Ching que, por aquel tiempo, era la única forma disponible. Fue a clases de varios profesores (holandeses) y talleres de gente como Benjamín Lo. Tras
unos años, empezó a sentir un creciente descontento al descubrir que sus profesores no era capaces de explicar de forma satisfactoria el conocimiento de las posturas. También llegó a sentir que el contacto con la fuente, en este caso, el maestro Cheng Man Ching, era demasiado corto y superficial
para ser provechoso. Y por último, estaba muy interesado en Tui-shou (empuje de manos) una disciplina de la que había poco material disponible.
Sin embargo, por aquel tiempo estaba planeando pasar unos años en China, su problema se resolvió en 1986, cuando conoció al maestro Ma Jiang-Bao en Düsseldorf, tras haber visto en Amsterdam una demostración con su padre, Ma Yuhe-Liang, que por aquel entonces tenía 84 años. Desde entonces, practicó principalmente estilo Wu de TCC bajo la guía de Ma Jiang-Bao, primero en Alemania y los últimos 7 años en Holanda.

La serie de tres artículos que escribió quieren elevar el nivel de conocimiento sobre Wu TCC original en Europa, que es bastante bajo, donde la mayoría de la gente sólo conoce versiones de estilo Yang. (Después de todo, el estilo Yang y sus subproductos fue lo primero en alcanzar el oeste).

El primer artículo trata sobre algo de historia contemporánea (moderna), para darle al estilo Wu original su propio lugar en el espectro de estilos.

El segundo artículo discute algunos aspectos técnicos del estilo Wu,
Finalmente, el tercer artículo describe el estado de esta cuestión tras la enseñanza de Ma Jiang-Bao durante 9 años en Europa.

II. EL ESTILO WU ORIGINAL Y LA HISTORIA MODERNA DEL TAI CHI CHUAN: “LAS FAMILIAS YANG Y WU”

1. Introducción: la historia moderna del T.C.C empezando por Yang Lu- Chan

Cuando hablo sobre variantes de TCC uno suele mencionar un número de, así llamados, estilos “reconocidos”. Uno se refiere mayormente a estilos Yang, Wu y Chen; estos tres vienen siendo los más conocidos en el mundo, al menos, por el nombre. A parte de ellos, el estilo Sun y Hao se consideran “oficiales”. Esta enumeración viene siempre acompañada con las observaciones aparentemente comunes de que el primero de los estilos originales sería el antiguo Chen y a la vez sería el más raramente practicado de las tres principales variantes. También ha sido punto de partida para todas otras formas modernas de T.C.C incluido el estilo Chen moderno. No hay duda de que es correcto que otros estilos, incluyendo el más popular, podían, de una forma u otra, remontarse hasta
Yan Lu-Chan. Él en cambio, aprendió su T.C.C. durante muchos años con la familia Chen.
* Nota en el “Tai Chi magazine” de abril 1984, Fu Zhong Wen refutó la leyenda de que Yan Lu-Chan sólo aprendió su T.C.C viendo los ejercicios de la familia Chen por la noche (La verdadera historia del estilo Yang)

Yan Lu-Chan aprendió el arte de Chen Chang-Hsing. Esta persona tuvo un conocimiento exhaustivo de los secretos de la familia y estaba preparada para pasarlos a quien tuviera talento, interés y perseverancia suficiente para trabajar intensamente durante muchos años sin parar. Tras haber vivido y estudiado 18 años en la aldea de los Chen, Yang Lu-Chan estaba preparado: nadie sería capaz de vencerle o tocarle más. Al menos, esta era la opinión de Chen Chang-Hsing tras haberle enseñado y supervisado personalmente al menos durante seis años, convencido de sus posibilidades y agilidad. Desde aquel momento, Yang Lu-Chan incorporó los secretos de familia, de hecho él mismo llegó a ser familia.

2. Comienza la expansión: ¿dos estilos Wu?

El arte Yang de TCC empezó a extenderse inicialmente sólo en China, pero posteriormente adoptó proporciones mundiales hasta el punto de que los chinos actualmente piensan en intentar meter el TCC en la agenda olímpica.

Es sabido que el estilo Yang incluye un extenso número de variantes distintas que afirman estar fundadas en el TCC de Yang Lu-Chan. Tomadas juntas representan la forma más popular de TCC de nuestros días, seguida en segundo lugar por el estilo Wu.

Para evitar malentendidos, debo puntualizar de qué estilo Wu del que se habla aquí, porque hay dos formas distintas de TCC que cada una se llama correctamente “estilo Wu” y tienen su propia historia.

A) Wu Yu-Hsing

Empieza con Wu Yu- Hising (1812-1880), quien estudió con Yang Lu-Chan. El nombre de este Wu está para siempre conectado con el manuscrito de Wang Tsu- Yuhe, “Clásicos del TCC”, encontrado en una tienda de sal. Parece que Yang Lu-Chan confirmó el valor de este escrito, que ha sido “piedra de toque” para corregir el TCC desde entonces. La variante de TCC que creó este Wu, ha sido practicada hasta ahora a muy pequeña escala. Versiones relacionadas como estilos Sun y Hao tampoco han sido aún tan difundidos como los otros dos estilos.

Estar intensamente comprometido con las viejas artes marciales era, al final del último siglo, un privilegio principalmente reservado a chinos ricos y ociosos, con suficiente dinero y tiempo libre. Wu Yu-Hsiang fue un típico miembro de la rica clase alta. Las habilidades de Yang Lu-Chan eran tan altas que fue invitado por este Wu para ser su profesor. A través de las excelentes conexiones de Wu con Yang, éste fue recomendado como un destacado instructor de artes marciales para la nobleza, oficiales y gente importante dentro y alrededor de la corte imperial.

B) Wu Chuan-Yu

Independientemente de los otros, el fundador del actualmente más practicado estilo Wu que es objeto de este estudio es un capitán manchú de la guardia imperial llamado Chuan-Yuo (1832-1902). Él también era alumno de Yang Lu-Chan. Su nombre suele mencionarse junto con otros dos alumnos de Yang Lu-Chan: Wan Chun y Liu San.

Se dice que cada uno de ellos heredó de Yang Lu-Chan una habilidad característica de su enseñanza: uno la “energía”, otro la de “ataque” y Chuan Yuo la habilidad de “neutralizar”. Juntos, eran comparados a los “músculos”, “huesos” y la “piel” del Tai Chi Chuan como sistema marcial.

En esos días China era aún una clase social mucho más rígida. Consecuentemente el nombre de Yang sólo podía conectarse a la élite, al círculo de la corte a la que enseñaba. Se hizo una excepción en nombre de sus dos hijos. Por esta razón los tres alumnos mencionados antes, íntimamente relacionados con Yang Lu-Chan, serían oficialmente nombrados alumnos de su hijo Yang Ban-Hou. Sin embargo, fueron intensivamente instruidos y atendidos por el mismo Yang Lu-Chan. Como se ha dicho, Chuan Yuo fue uno de ellos. Hay una anécdota familiar sobre Chuan Yuo entrenando Tui shou con el hijo de Lu-Chan, Yan Ban-Hou. Éste fue continuamente empujado “fuera” por Chuan-Yuo y tras un rato se quejó a su padre diciéndole que tenía que guardar mejor los secretos de familia. La reprimenda de Yang Lu-Chan llevaba un mensaje claro: “Yo también fui alguien fuera de la familia que se ganó los secretos familiares estudiando muy duro y mucho tiempo”.

El estilo de TCC proveniente de Chuan Yuo, se conectó con el nombre “Wu” sólo una generación más tarde, cuando su hijo cambió el nombre familiar para estar más en consonancia con la pronunciación china de su nombre manchú. Este hijo Wu Chian-Chuan (1870-1942) es considerado dentro de la familia como el auténtico fundador del estilo Wu. Durante su vida, llegó a ser considerado como uno de los más famosos maestros de su época. A muy temprana edad fue entrenado por su padre y también practicaba con los hijos de Yang Lu-Chan, Yang Chien-Hou y Yang Ba-Hou. Ambas familias llegaron a estar muy unidas, también porque el círculo de adeptos al TCC de alto nivel era aún muy pequeño en aquel tiempo. Practicar juntos era normal y necesario para desarrollar el arte. Por ejemplo, los hijos de Yang Chien-Hou, Yang Cheng Fu y Yang Shao-Hao hacían visitas regulares a la casa de Wu Chian-Chuan durante el tiempo que vivieron en Peking. Vivieron allí porque en los primeros años de la República China un hombre llamado Xi Yui-Sen, seguidor de la familia Yang, creó el Instituto para la Investigación del Deporte en Peking e invitó a Yang Cheng-Fu, Yang Shao-Hao, Wu Chian-Chuan y Sun Lu-Tang a encargarse de las clases de TCC

Por aquel tiempo el TCC era también enseñado al público. El método de enseñanza a “puerta cerrada” finalizó, aunque se hacían distinciones entre estudiantes que pagaban y los que mantenían un tipo de relación personal con el profesor que los convertía en alumnos, hecha por una intensa transmisión y una larga vida de colaboración. (Ma Yueh-Liang en alemán “Artes Marciales”
Noviembre/Diciembre, 1986)

Desde entonces el TCC empezó a extenderse por toda China y luego por el resto del mundo. 

Echando un vistazo a la calidad de la gente inicialmente involucrada con el Instituto, no hay duda de que tres de ellos enriquecieron el mundo con su particular nuevo estilo del arte. La cooperación fue muy intensa. Yang Chen-Fu y Wu Chian-Chuan hacían Tui-shou juntos cada semana. Para ello se retiraban a un lugar apartado y desde fuera se les podía oír frecuentemente chillar “hao hao” que significa “bien bien”. Si Yang Shao-Hao, el mayor de los dos hermanos, les hubiera visitado, no habrían practicado. Como mucho hubiera habido una conversación sobre cuestiones de TCC con Wu Chian-Chuan. Estos dos grandes maestros de mitad del s.XX casi nunca sentían el “chi” del uno al otro. ¿Por qué? Es difícil decir; quizás no era necesario o había demasiado respeto por ambas partes. Es muy cierto que Yang Shan-Hou no creía en una “forma de hacer T.C.C adecuada para todo el mundo”, que era el camino que Yang Chen-Fu y Wu Chian-Chuan habían elegido. Quizás fuera una de las razones. Ambas familias continuaron con los patrones de práctica hasta la siguiente generación. Por ejemplo, Wu Gong-Yi, el hijo de Wu Chian-Chuan, llegó a ser muy amigo del treinta años más viejo Yang Sao-Hao y practicaba bastante con él. Podemos suponer que combinaba lo que aprendía de su padre con material de Yang Sha-Hao.

Según algunas personas esto era evidente en su forma. Yang Shao-Hao, maestro de la “moda antigua”, se quedó exclusivamente con la forma rápida original. Se opuso a la idea de hacer un TCC popular mediante la adaptación de las formas, como hizo su hermano más joven, quien, sin embargo, llegó a ser el creador de lo que, sorprendentemente, hoy es llamado “estilo Yang tradicional”.

Además de Gong-Yi, Wu Chian-Chuan tenía otros dos alumnos: su hija, Wu Ying-Hua y su marido Ma Yueh-Liang. Ambos grandes maestros, actualmente tienen 90 años, están muy activos y su TCC está mejor que nunca. Durante años, Ma Yueh-Liang fue asistente de Wu Chian-Chuan con quien viajó por el país para hacer demostraciones. Tras la muerte de Wu Chian-Chuan esta hija y su marido le sucedieron como promotores y supervisores del TCC de Wu, primero en el continente y luego también fuera de China.

3. Las formas originales y la llegada de “estilos”.

Los grandes maestros frecuentemente practicaban juntos. Ellos no dividieron el TCC en estilos, sino los alumnos. En algún momento empezaron a definir su TCC usando los nombres de sus maestros, creando así los estilos que conocemos ahora. Para los maestros había (y hay) básicamente sólo un TCC.

Aquel TCC consistía en el conjunto completo y coherente de formas que Yang Lu-Chan recibió de su profesor Chen Chang-Hsing. Quizás este conjunto ha sido enriquecido con frutos de un desarrollo posterior, pero no ha disminuido, como si “posteriores desarrollos” pudieran reemplazar el conjunto original o hacer partes superfluas ! En este original grupo, la forma rápida tenía una posición central. Debe notarse aquí que las formas diseñadas para la práctica lenta, y que son típicas del TCC actual, aún tenían que ser “inventadas”. Sin embargo, la expresión “rápida” no debe tomarse tan literalmente. Aunque esta forma puede practicarse muy rápido, también puede y debe hacerse muy lenta como ejercicio. Además, hay “enfriamientos” y ejercicios de calentamiento de Chi Kung, algunas formas de sable/cuchillo, lanza/palo, espada, Tui shou y Ta Lu que hacen un amplio sistema. Por último, hay un sofisticado ejercicio de combate llamado Lan-Cai-Hua, en el cual, el arte puede alcanzar la cima de la perfección marcial y efectividad. Este ejercicio casi nunca ha sido mostrado en público y apenas se ha enseñado a nadie fuera de la familia, al menos, hasta ahora.

Las formas de abanico y San Shou son productos de un desarrollo más reciente. No estaban en las formas originales.

La vieja estructura familiar sería muy importante para sostener todo esto como un sistema integral y pasarlo intacto. Sin embargo, en la tercera generación de los Yang como una familia de TCC, ocurrió lo inevitable. Yang Shao-Hao, hasta donde sabemos, no tenía estudiantes destacados, excepto, quizás Wu Kung Yi. Su carácter, forma de vida y orientación no le permitían tener ninguno. Por ello, la antigua manera de practicar las formas originales pudo haberse perdido en la familia Yang. A no ser que hubiesen tenido éxito en esconderla.

No conozco ningún estudiante del estilo Yang al que se le haya enseñado la forma rápida original, pero conozco al menos uno que creo su propia forma rápida. Parece que un estudiante de Yang Cheng Fu, Ying Chieh-Tung, creó dos formas rápidas durante la Segunda Guerra Mundial, mientras estaba en el exilió. Sin embargo, a juzgar por las imágenes que vi en el “Tai Chi Magazin” de Octubre de 1983, no parece igual a la forma rápida original o puede que no tenga relación directa. Lo que ocurrió en los primeros años del Instituto de Investigación fue que Yang Cheng-Fu, el hermano de Yang Shao-Hao, hizo cambios en la forma rápida original para que el TCC fuera más accesible al público en general. Para ello sacrificó ciertos aspectos (marciales) para obtener un ejercicio más saludable. Así llegó una forma para ser practicada a ritmo lento y uniforme. Posteriores desarrollos y simplificaciones, especialmente tras la muerte de Yang Chen-Fu, la ha llevado a popularizarse también diluida: desde entonces, la forma original ha llegado a desintegrarse bastante (al menos en los círculos de Yang).

Como Yang Chen-Fu, al que se considera padre del TCC moderno, Wu Chian-Chuan también reconstruyó y enriqueció el arte, pero de una manera distinta. Dejó la forma original intacta para ser estudiada por la familia y por cualquiera con el coraje para involucrarse realmente en el arte. Además diseñó una forma individual exclusivamente para la practica lenta, tomando como punto de partida la forma rápida original. *Hay que notar, por cierto, que no es del todo cierto que Yang Chen-Fu quisiera sustituir la forma rápida por un diseño propio. Puede que sólo quisiera preservarla para la familia. Después de todo la familia Wu tampoco la hizo pública hasta los ochenta. Por otro lado, pudo estar inhabilitado físicamente para enseñar, por su tremendo tamaño y peso en sus últimos años.

Su objetivo fue también hacer el TCC más accesible a la gente y a la vez promover el desarrollo de un “Chi suave”, espiritual y un bienestar físico. Como Yang Chen-Fu, quitó los saltos, los cambios de velocidad y los movimientos de pateo. Sin embargo, hizo modificaciones sin quitar aspectos marciales ni detalles de los movimientos. Hizo sus movimientos más pequeños y compactos. Así su forma llegó a ser “escrita” para contacto a corta distancia. Esta forma lenta y el Tui-shou llegaron a complementarse el uno al otro. Haciéndolo así, mataba dos pájaros de un tiro.

Para evitar malentendidos, el efecto de ahorrar espacio en los movimientos circulares del cuerpo y de gran compacidad es sólo válido cuando la forma de Wu lenta se compara con la rápida original. Sin embargo, respecto a la forma lenta del estilo Yang, no cabe comparación. La mayoría de los movimientos circulares del cuerpo en la forma lenta del estilo Wu son más amplios que en los movimientos correspondientes de la forma del estilo Yang en las variantes que me he encontrado hasta ahora (Cheng Mang-Chin, W. W. Chen, Yang Zen Chuo, Fu Sheng-Yuan, KH Thu, forma de Pekín, etc).

Esto se muestra claramente en las posturas de “piernas separadas” y en posturas como “La grulla blanca extiende las alas”, “La dama de jade arroja la lanzadera”, “Manos como nubes”, “El gallo dorado se sostiene sobre una pata”, etc. Sin embargo, a veces los movimientos de la forma lenta del estilo Wu parecen más compactas cuando se comparan con la forma lenta del estilo Yang.

La impresión de que se ahorra espacio en la forma lenta del estilo Wu se debe a que los codos nunca se extienden fuera del cuerpo, como ocurre en algunas variantes del estilo Yang. También hay una clara diferencia en la forma de dar pasos adelante y atrás. El estilo Yang a menudo hace un fuerte giro cadera/torso mientras hace espaciosos movimientos de los brazos hacia la espalda. En este caso, la forma lenta del estilo Wu ahorra espacio: mientras de un paso adelante/atrás el torso y la cabeza/visión no giran a un lado, permanecen vigilando directamente hacia delante, lugar donde está el “oponente”. Los brazos no hacen ningún elegante arco atrás, pero empiezan su sobria parte en la acción donde naturalmente tienen una función protectora cerca del cuerpo.

Creo que Kumar Frances no está muy lejos del propósito cuando, comparando los estilos Chen y Wu, supone que tradicionalmente el énfasis del estilo Chen es desarrollar primero energía interna “dura”. Esto se muestra en las explosivas, sorprendentes y cambiantes técnicas. La energía interna “suave” podría alcanzarse tras la “dura” una vez que se haya desarrollado completamente. Según Kumar Frances, Yang Lu-Chan tomó en cierto modo otra dirección. La “suave” aún podría producirse desde la “dura”, pero tan sincronizadamente como fuera posible. Creo que esto también se refleja en la forma lenta de Yang Chen-Fu, cuando combinaba movimientos suaves relajados con posturas extremadamente bajas. Wu Chian-Chuan, siguiendo los pasos de su padre, resaltó la dirección opuesta del espectro: primero la intención de desarrollar energía “suave” curativa. Sólo después podría considerarse lograr energía interna “dura”. (Kumar Frances en T ́ai Chi Magazine, Octubre 1987, pág. 10,etc.). De hecho, esta aproximación se reconoce fácilmente en el estilo Wu de TCC que venía de Wu Chian-Chuan y que ahora es enseñado por su nieto Ma Jiang-Bao en Europa. Se muestra especialmente en la forma individual lenta, pero también en la aproximación desenfadada al Tui-Shou.

El Tui-Shou del estilo Wu requiere un estricto equilibrio central y conexión a través del cuerpo. También debe haber silencio interno, sutileza y, sobre todo, suavidad mientras se practican la cantidad de patrones de movimiento que se entrecruzan. El Tui-shou con pasos y especialmente el Ta-Lu promueven el estado de alerta y la energía “de adherencia”. Por último, todo va junto en Lan-Cai-Hua, una técnica de “sparring” y un ejercicio de combate en el que culmina toda la práctica precedente y donde se desarrolla la energía interna “dura”. Se dice que su poder es como el de un gran río que fluye y que la estrategia es tan compleja que apenas puede expresarse con palabras.

4. Desintegración.

A causa de la desintegración en el presente del TCC como un total, es, incluso en China, extremadamente difícil encontrar un maestro que haya aprendido el sistema completo y más aún que estuviera capacitado y dispuesto a compartirlo con alumnos. Sin embargo, la ironía del destino quiere que ahora mismo en Europa tengamos las narices justo en ello. Ma Jiang-Bao, el nieto de Wu Chian-Chuan, está firmemente enraizado en la tradición de la familia Yang/Wu. Sus padres, Ma Yuhe-Liang y Wu Ying-Hua, son aún grandes maestros vivos quienes, con una energía ilimitada, muestran los beneficios del TCC de Wu Chian-Chuan. Han hecho esto durante más de 50 años dentro y fuera de China. Defienden un TCC que conserve intocable la herencia de Yang Lu-Chan añadiendo la creación única de Wu Chian Chuan: la forma lenta individual del estilo Wu.

Actualmente Ma Jiang-Bao vive permanente en Holanda y quiere compartir sus conocimientos y arte con nosotros, sólo si estamos preparados para abandonar la idea de que estamos bien en nuestro camino y que ya sabemos todo sobre TCC La verdad de la cuestión es que, hasta ahora, la mayoría de nosotros, en occidente, apenas hemos arañado la superficie. Aún tenemos que encontrar nuestro camino al pasar más allá del umbral de la puerta.

5. Algunos malentendidos.

En esta ocasión me queda deshacerme de algunos malentendidos debido a unas inexactitudes que pueden encontrarse ampliamente dispersas en el libro “El Tao del Tai Chi Chuan” (edición 19, página 43/44) de You Tsung-Hwa. El primer malentendido es sobre su sugerencia de que la forma de Wu Chian -Chuan debe considerarse como una versión del T.C.C de Yang Chen-Fu. No es correcto porque no hay forma de que Wu Chian-Chuan pueda considerarse haber sido uno de los alumnos de Yang Chen Fu. Como he dicho antes, de echo, hubo un tiempo en que ambos practicaban juntos, pero en base de igualdad y espíritu de cooperación. En estrecho contacto con el otro, cada uno desarrolló su propia forma lenta modificada, cada uno copiaba desde su propia perspectiva, tomando como base la forma rápida. La visión de cada uno estaba basada en cada tradición familiar. El interés personal y la habilidad también jugaban un papel en las respectivas formaciones. Así ocurrió que, aunque partían de la misma base, la forma lenta de los estilos Yang y Wu parecen bastante diferentes. Además no es improbable que la siempre creciente figura de Yang pueda haber tenido una influencia involuntaria en la manera en que él originariamente concebiera su forma y que la cambiara considerablemente años más tarde. Retomaré esto en la próxima ocasión. Un segundo argumento contra la opinión de You es que, después de todo Wu You-Hsing y Wu Chuan-You eran alumnos de Yang Lu-Chan. No parece muy obvio tratar la versión de TCC que empezó con el primero como un estilo particular, como hizo You, mientras podría considerarse una versión de Yang la línea de TCC que empezaba con el otro.

Si se quiere, podría ser más lógico considerar ambos estilos “Wu” como versiones del estilo Yang que, estrictamente hablando, lo son si uno toma a Yang Lu-Chan como punto de partida. Sin embargo, ¡un paso más atrás todos los estilos modernos son versiones del estilo Chen!.

Hoy en día, ambos estilos Wu son diferentes, lo que es correcto mirando desde el punto de vista de las inequívocas diferencias que hay entre los estilos Yang y Chen.

El segundo malentendido también parte de You Tsung-Hwa, trata de su opinión sobre la calidad de TCC de Wu Gong-Yi, el hijo mayor de Wu Chian-Chuan.

Según You Tsun-Hwa, el TCC de Gon Yi podría haber sido de bastante menos calidad que el de su padre. No sé con qué autoridad hace You afirmaciones como estas a no ser que su propio TCC sea de un nivel comparable al de Gong Yi. Dudo mucho que éste sea el caso, desde que él, por sus propias afirmaciones, aprendió cogiendo partes y trozos de aquí y de allí, eligiendo no ser nunca directamente guiado por ningún maestro del arte, aprendiendo y buscando por su cuenta.

Este camino puede seguramente producir beneficios, pero también puede establecer límites finalmente en el desarrollo. Si las imágenes hablaran, podría verse claramente en las imágenes de You, publicadas en el “Ta Chi Magazine” de agosto de 1992, que carecen de la inconfundible radiación de fuerza interior que es tan típica en las imágenes de todos los grandes maestros, incluso en las de Gong Yi. De todos modos, tan pronto como la práctica de TCC conduce a la cualidad marcial, el TCC de Gong Yi debe haber estado en muy buena forma y tampoco le importó esconderlo. Cuando era joven, buscó enfrentamientos con las autoridades de cada campo marcial y nunca perdió. Incluso cuando fue viejo no le intimidaban los retos, aunque ya tampoco los buscaba. Fue bastante famoso por establecer desafíos en grandes estadios con diez o veinte mil personas observando. Todo esto dio lugar a un número de anécdotas sobre sus poderes marciales que aún están siendo conservadas en la familia Wu. La calidad marcial de Gong Yi llegó a Hong Kong, así como a grandes partes del sureste de Asia, llegando a ser, el estilo Wu, uno de los más practicados.

Por cierto, cuando sólo tenía 20 años, Wu Gong-Yi ya dirigía el departamento de artes marciales de la academia militar más importante de China en aquellos días. Había una buena razón para ello. Además de todo esto, cambió y modificó la forma de su padre según su propia visión para hacer el TCC incluso más accesible. Para este propósito, elevó más las posturas e hizo los movimientos muy pequeños y, en efecto, compactos. A juzgar por las imágenes disponibles, parece como si sólo fuera constantemente más lejos en la dirección que su padre había iniciado, tan lejos como fuera posible sin perjudicar al arte. Sin embargo, una vez aterrizó en Hong Kong, se vio hasta cierto punto en la tarea de enseñar a varios cientos de personas a la vez. Para ser capaz de hacer esto, diseñó unmétodo especial que más tarde sería llamado forma “uno-dos-tres” o también a veces, forma “cuadrada”. Su intención, sólo didáctica, era dar lo “básico” para trabajar en una etapa posterior. Conexión, circularidad y fluidez tenían que ser obtenidos más tarde.

Por supuesto, un número de personas dejaban de seguir las lecciones antes de llegar a este punto. Algunos de estos comenzaron a pasar este método didáctico como si fuera la auténtica forma individual de Wu Kung-Yi. Esto causó un malentendido que evidentemente también engañó a You Tsung- Kwa y con él a muchos que leyeron su libro.

Entre tanto, sin embargo, uno debe admitir, con pesar, que el método de enseñanza de Wu Kung-Yi empezaba a llevar su propia vida incluyendo variantes y variantes de variantes.

Algo comparable también ocurrió en el estilo Yang y continúa cuando esto está siendo escrito. Todo esto no afectó al desarrollo del estilo Wu en la República, donde Wu Ying-Hua y Ma Yuhe-Liang administraron fielmente la herencia de Wu Chian-Chuan y aún están ocupados en ello. El TCC de Wu Chian-Chuan fue pasado sin ningún cambio básico. Ahora mismo el maestro Ma Jiang-Bao, su hijo, está haciendo lo mismo desde su residencia en Holanda (La Haya).

III. ALGUNAS CARACTERÍSTICAS LLAMATIVAS DEL ESTILO WU DE TAI CHI CHUAN ORIGINAL DE WU CHIAN-CHUAN

1. Introducción.

No es la ocasión para hacer una comparación detallada entre el estilo Wu original y otros estilos de T.C.C. establecidos. En el estilo Wu original hay pocas sutilezas que a primera vista ya parezcan ser diferentes de otros estilos. Me gustaría hacer pequeños comentarios introductorios sobre estas características específicas.

Intentaré explicar por qué tan bien como pueda y explicaré dónde, en mi opinión, estas cosas tienen lugar en la práctica general del TCC.

2. Posición del arquero.

Primero es necesario mirar a la versión de la posición del arquero en el estilo Wu original. Los alumnos del estilo Wu hacen esta posición colocándose un poco hacia delante. La silueta, vista desde un lado, es tal que el cuerpo forma una línea recta desde el talón del pie atrasado hasta la parte superior de la cabeza. Al mismo tiempo, los dedos de ambos pies apuntan hacia delante, estando (los pies) en posición paralela. Esta posición usada, por ejemplo, mientras hacemos “cepillar rodilla” o “paso girado”, parece bastante diferente de la equivalente en otros estilos. En algunas variantes de estilo Yang moderno, por ejemplo, particularmente en la versión de Cheng Man-Ching, la posición erguida desde las caderas hacia arriba es estresante, para lograr que la cabeza y el tronco estén perpendiculares a la superficie donde uno está. Considerando el hecho de que la posición de arquero erguida es la única predominantemente usada en Occidente, mucha gente tiene la idea de que es la única forma adecuada de hacerlo mientras practican T.C.C. En una mirada más cercana al asunto, este no es ciertamente el caso. Cuando discutimos la posición erguida, se argumenta a menudo que inclinarse hacia delante sería incompatible con lo que los “clásicos” recomiendan sobre esta cuestión, especialmente donde se menciona la posición de la parte superior de la cabeza, que debe mantenerse “como si se suspendiera”, o donde dice que la cabeza debe ser elevada y el cuello estirado. La posición de la cabeza es, sin duda, importante y crucial para lo que ocurre antes. Sin embargo, no significa necesariamente que la parte superior del cuerpo deba mantenerse recta todo el tiempo. Los textos de los clásicos permiten flexibilidad en ambas maneras, ya que no son inequívocos. Además, la forma inclinada de hacer la posición del arquero es la más antigua y original. Si miramos un poco atrás en la historia del TCC como hicimos en nuestro primer artículo, vemos que en la forma de hacer la posición del arquero en el estilo Wu, podemos encontrar una inclinación en la forma “rápida” original cuando era practicada y pasada por Yang Lu-Chan. Esta forma “rápida”, que podía ser practicada también lentamente, precedió a todo, especialmente a las formas diseñadas para la práctica lenta.
*Nota: Esto es en las versiones Yang y Wu. No sé el impacto de estas dos formas en el lento estilo Chen moderno o en el “otro” estilo Wu.

En esta forma rápida, la posición inclinada del cuerpo, así como la posición paralela de los pies, pueden ser perfiladas como características. Antiguamente, la forma fue practicada por ambas familias, Yang y Wu. Respecto al presente, estoy seguro de que está siendo mantenida en la familia Wu. Desde los ochenta, es también enseñada a los extranjeros que han alcanzado cierto nivel en la ejecución de la forma lenta. Para Yang Chen-Fu, así como para Wu Chian-Chuan, esta forma rápida servía como punto de partida desde el cual hacer un TCC apto para el público creando formas lentas adaptadas. Ambos hombres buscaban encontrar las demandas de nuevos tiempos y de cambio social. Buscaban que el público pudiera tomar ventaja de los beneficios físicos y espirituales de la práctica regular de TCC, sin tener necesariamente una extensa preparación, o incluso en la enfermedad o en la vejez.

Como veo, las forma nuevas resultantes tienen dos caras. Por un lado son sin duda la “obra verdadera” en forma condensada. Por otro lado, tienen también una función preparatoria distinta para aquellos que quieren profundizar sus estudios de TCC a través de todo el sistema. No todo el mundo está de acuerdo con la política de hacer al TCC “digerible”. Sabemos por ejemplo que Yang Shao-Hao, el hermano pequeño de Yang Chen-Fu, siempre mantenía “fielmente” la forma rápida antigua. Ignoró el nuevo camino. Como no se preocupaba por tener alumnos, parece que tampoco dejó alumnos destacados. Por tanto, puede muy bien ser el caso de que, con su muerte, la práctica de esta forma cesara en la familia Yang (aunque uno no puede estar seguro). Podría ser que los patrones demovimiento de la forma rápida y la manera en la que debía ser ejecutada tradicionalmente, no encajaran muy bien con la manera en la que se practica hoy en día, sea tradicional o moderna. Hay demasiadas lagunas.

3. ¿Posición de pies paralelos?

Al principio Yang Chen-Fu mantuvo la posición del arquero inclinada y los pies casi paralelos (Tai chi Magazine, agosto 1982; Wu Tah-Yeh y Tang Shu-Hsien sobre las posturas tempranas y tardías de Yang Chen Fu). Considerando donde lo dejó, no es sorprendente. Sin embargo, si uno elige aumentar la distancia lateral de los pies, como él hizo, y al mismo tiempo mantener la parte superior del cuerpo y las caderas en la misma dirección, entonces llega a ser increíblemente difícil mantener los pies paralelos. Además, los problemas están obligados a presentarse cuando uno quiere cambiar el peso a la pierna atrasada. Cuando posteriormente se elige una posición más erguida, llega a ser imposible no girar el pie atrasado en diagonal: es decir, si a la vez, uno quiere relajar la cintura. De hecho, más tarde sus pies harían casi 90 grados.

Una de las consecuencias de hacer eso es que en la posición del arquero el pie de atrás ya no determina la dirección de la parte superior del cuerpo. Este papel se deja al pie adelantado.

Respecto a esta cuestión, Yang Chen-Fu nunca dejó totalmente la pequeña inclinación en la posición del arquero. Sólo adaptaciones posteriores, como la que hizo Chen Mang-Chin, adoptaron completamente una posición erguida del cuerpo.

4. ¿Mejoras?

Aunque Yang Chen-Fu mismo diría que el desarrollo de su forma mostraba una continua línea de mejoras en el tiempo, puede muy bien haber sido el caso de que parte de estas mejoras estuvieran forzadas en él por un tipo de necesidad física. Al menos, alguna gente piensa que su siempre creciente peso y su apariencia física son directamente responsables de algunas de ellas.

Si esto es posible, uno no tiene que ser adivino para llegar a la conclusión de que su legendario peso y tamaño de una forma u otra debía haber tenido un impacto en, por ejemplo, el centro de gravedad y el apoyo del pie adelantado. Una persona muy corpulenta como Yang Chen-Fu, haciendo la posición del arquero como se hace en el estilo Wu original, podría sentir que se derrumba sobre el pie adelantado. Inclinando el cuerpo menos, uno puede disminuir considerablemente la presión sobre el pie adelantado un 30 por ciento, haciendo la posición del arquero totalmente erguido. La ventaja en tal caso es evidente, desde que el centro de gravedad se mueve en consecuencia “hacia dentro”. Visto de esta forma, la tendencia a inclinar menos es natural y perfectamente legítima, porque no contradice a los clásicos. Sin embargo, crear un patrón exclusivo para un “buen” TCC fuera de tales adaptaciones, ¡¡no es legítimo!!.

Aún así, es lo que hicieron algunos estilistas modernos, aunque sólo por ignorancia, supongo, no por rencor.

Afortunadamente, mientras el TCC estaba siendo descubierto en occidente, conforme más y más de las asombrosas cosas que tiene el TCC salieron a la luz, muchos malentendidos de este tipo, por algún motivo y con sigilo, perdieron terreno rápidamente.

5. El camino de Wu Chian-Chuan.

El rumbo que tomó Wu Chian-Chuan, dentro del esbozo de la aproximación de la actual familia Wu , que es desde entonces Wu Chuan-Yuo: lo primero de todo, el énfasis es siempre en “suavidad” y energía interna que cura. Al principio prevalecen elementos de neutralización y transformación; sólo más tarde se promueve el desarrollo de energía interna “dura”. 

Él buscaba que en principio la forma lenta de TCC fuera accesible incluso a los enfermos o débiles, y potencialmente curara.

Por eso, como Yang Cheng-Fu, Wu Chian-Chuan también quitó los movimientos de salto o pateo, y los cambios de velocidad. Al mismo tiempo, hizo las posturas más altas. La distancia entre el talón del pie adelantado y los dedos del pie atrasado llegó a ser como máximo 1 pie y medio. La distancia entre ellos debía ser la de los hombros, la mayor parte del tiempo. Mantuvo la posición paralela de los pies en la posición del arquero y el cuerpo ligeramente inclinado, lo que hizo un cambio de peso aproximadamente del 100/100% delante y atrás. Los movimientos llegaron a ser incluso más pequeños y compactos que en la forma rápida, haciéndolos muy adecuados para el contacto marcial mano a mano. De ahí su conexión cercana a la práctica de Tui Shou.

Al mismo tiempo, la forma rápida original fue conservada intacta como parte total del sistema. El resultado fue que hizo añadidos sin quitar cosas esenciales. Había buenas razones para Wu Chian-Chuan para mantener la línea inclinada del cuerpo y los pies paralelos en la posición del arquero.

Por un lado, es una postura completamente natural: casi todo el mundo que, por ejemplo, quiera empujar un coche a cierta distancia, espontáneamente tomará esta posición. Esto se debe a que es la forma más efectiva de usar la fuerza de uno en dirección hacia delante. Sin embargo, en las mismas condiciones, la posición erguida del cuerpo parece más artificial para este propósito. La inclinación del cuerpo es esencial y también la dirección del pie atrasado. Si uno coloca el pie en diagonal o ángulo recto, la fuerza ejercida en la misma dirección demandará lógicamente el uso del hombro o de la espalda (Kao), que es una forma bastante distinta, aunque también, de usar el cuerpo en el marco del TCC.

6. Consecuencias de dejar los pies paralelos e inclinar la parte superior del cuerpo.

Dejar esta forma natural inclinando la parte superior del cuerpo y mover los dedos del pie atrasado hacia el lateral, tiene también otras consecuencias. Mientras la posición en diagonal del pie atrasado es necesaria para evitar tensión en la área baja de la espalda cuando hacemos la posición del arquero erguidos y mantener el talón del pie atrasado tocando el suelo, son efectos secundarios involuntarios. Uno es tal que la ágil conexión a través del cuerpo que va a través de la cadera se pierde muy fácilmente, porque llega a ser muy difícil controlar el giro de la parte superior del cuerpo desde el talón, usando la cadera como punto de giro. Esto es importante porque está conectado a la habilidadde neutralizar así como de usar poder. La misma desventaja se muestra cuando el peso se cambia al pie de atrás, si ese pie atrasado apunta en dirección diagonal. La simetría en la visión de la dirección principal se pierde en ambos casos, lo que produce un tipo de desorientación. El resultado es que si uno gira la parte superior del cuerpo, especialmente hacia dentro, un adversario puede bastante fácilmente perturbar el equilibrio de uno. Como consecuencia llega una tendencia a hacer rígida la cintura y empezar a mover las caderas, tronco y cabeza como una unidad. De esta manera la función de la cintura como el ”líder” se pierde, hasta el punto que incluso un consolidado maestro de TCC como William Chen está aún desconcertado respecto a dónde este líder puede haberse escondido.Ahora mismo, ha decidido que,por ahora, debe estar en el muslo (Tai chi Magazine, Junio 1992, pág.7).

Sin el control de la cintura, neutralizar tiene que hacerse con movimientos compensatorios, por ejemplo, desde doblar la zona de la cadera (la ingle) y desde oscilar la parte superior del cuerpo en todo tipo de direcciones excéntricas. También uno ve gente intentando ganar estabilidad mediante bajar el centro de gravedad tanto como puede y haciéndose tan pesados e inmóviles como pueden “desconectándose”. A menudo esto resulta en una silueta parecida a la “tortuga” y crea una tensión innecesaria en los tendones que puede ser dañina. Según lo veo, la máxima ventaja se alcanza quizás con un tipo de “armonía” durante la forma o Tui shou, pero un vivo “equilibrio central” es bastante otra cosa.

Por eso, tiene que haber un permanente sentido de conexión relajada a través del cuerpo entero y la habilidad, por ejemplo cuando se empuja, de regular exactamente la energía que llega, sin tener que concentrarse en mantener el propio equilibrio.

Para esto, el uso de la cintura es crucial, por supuesto, entre otras cosas.

Al experimentar ambos métodos, creo personalmente que hacer rígida la cintura y así minimizar su función de control ha resultado en una “corrida de toros” tan a menudo mencionada, cuando se revisan las competiciones de Tui Shou. El uso de la fuerza muscular es un camino para compensar la falta de habilidad al neutralizar, cuando uno está determinado a no perder una lucha. ¡Lo mismo también puede verse a menudo en las clases de Tui Shou!

7. Movimiento corporal “conectado”

En el estilo Wu original, la posición paralela de los pies y el cuerpo inclinado en la posición del arquero facilitan el uso correcto de la cintura, promoviendo así la conexión y el equilibrio central. Esta conexión se muestra en el orden interno de cada movimiento. En otras palabras, la expresión para ello es: mano-cintura-pie (peso). El significado es que primero se mueve la mano, activada por el pie, luego la parte superior del cuerpo sigue de manera controlada por la cintura; después sigue la cadera/pie y/o el peso.

El resultado es una continua circulación de energía a través del cuerpo, mientras se mueve, que a cambio promueve la sensación de conexión y equilibrio. Si se hace correctamente y todos los demás requerimientos también, uno no tiene “equilibrio” en la ejecución de la forma ni en el Tui Shou, sino que se alcanza una sensación de estabilidad. Lleva muchos años lograr esto. El uso adecuado de la cintura no es fácil.

En los “clásicos” leemos: “el movimiento debe estar enraizado en los pies, liberado a través de las piernas, controlado por la cintura y manifestado a través de los dedos”.

Si uno compara esto que describo con el método usado en el estilo Wu, puede haber una contradicción. Pero no hay contradicción real, sino que ambos métodos se complementan uno al otro. De hecho los clásicos describen sólo la mitad del proceso, la mitad interna aparentemente no visible, que representa la conexión en el cuerpo. Esta conexión ya está ahí técnicamente antes de que el movimiento actual se haga visible.

Lo que describo como el método del estilo Wu, por otro lado, representa la otra mitad visible del movimiento que fluye en los pies. En el movimiento visible, por lo tanto, las cosas funcionan de otra forma: las manos empiezan primero y el cuerpo y el peso siguen como he descrito, controlados por la cintura. Esta es la única forma que puede haber si los movimientos se juzgan con criterios marciales. Sólo si los movimientos se realizan en la forma descrita, uno puede evitar ser empujado o golpeado en la cabeza sin protección o en otras partes del cuerpo, cosa que indefectiblemente ocurre cuando las manos son siempre lo último en alcanzar el objetivo.

En resumen, uno puede decir que ambos creadores del moderno TCC partieron desde la forma inclinada de hacer la posición del arquero con los pies paralelos. La posición más erguida de Yang Chen-Fu en años posteriores y consecuentemente la diferente colocación del pie atrasado, puede haber sido causada por la necesidad de prevenir que el centro de gravedad se desplace demasiado adelante, debido a su cambiante volumen.

8. “La cadera rígida”: buscando una respuesta.

Todo esto no significa necesariamente que, después de todo, Yang Chen-Fu bloqueara la cintura y empezara a mover la cintura y la parte superior del cuerpo como una unidad. En realidad, es casi improbable que lo hiciera cuando uno considera la fuente que usó, la forma rápida, que no puede ser realizada sin una cintura flexible. Su gran habilidad en Tui Shou también indica otra cosa, aunque desde fuera, los movimientos visibles de la cintura, círculos y curvas, pueden haber llegado a ser muy pequeños o incluso bastante invisibles debido a la internalización, como a menudo parece ocurrir cuando un maestro de TCC alcanza su cima. Yo fui testigo de este fenómeno cuando una vez, el gran Maestro Ma Yuhe-Liang demostró su Tui Shou con su hijo Ma Jiang-Bao.

Si Yang Chen-Fu inmovilizara su cadera totalmente, ¿cómo lo impidió luego al introducir el moderno estilo Yang?

He observado cierto fenómeno que puede dar una posible explicación. En la ciudad donde vivo, hay un profesor de Penkat Silat que tiene un gran número de alumnos y es considerado como uno de los mejores especialistas locales en su arte. Sin embargo, debido a un accidente de moto, tiene una pequeña deformidad física: uno de sus brazos es tres pulgadas más corto. Para él no hay ningún problema. Para compensarlo, adaptó totalmente la forma de realizar sus movimientos de Penkat Silat. No está impedido por su pequeño hándicap. Sin embargo, sorprendentemente, casi todos sus alumnos imitan estas adaptaciones hasta la exageración, aunque tengan brazos perfectamente normales. Como resultado, ¡parece que sean sus alumnos los que tengan un brazo más corto que el otro y no él!. Muestran una tendencia a considerar la forma adaptada de Penkat Silat como la única forma de hacerlo. Por su parte el profesor alienta esta actitud. Así la desviación llaga a ser casi la norma.

Algo similar puede haber llegado a ocurrir en los cambios que Yang Chen-Fu introdujo, particularmente en aquellos que han surgido de una necesidad física debido a su ajuste corporal.

De manera bastante similar a la imitación incorrecta, aunque bastante cómica en este caso, unos pocos malentendidos han alcanzado algunas de las posturas de Wu Chian-Chuan, particularmente la posición de las manos y los codos, o en qué dirección mirar. Lo que ocurrió fue que en algún momento, en los treinta, a Wu Chian-Chuan le hicieron fotografías de sus posturas. La serie de imágenes resultantes han sido publicadas varias veces a lo largo de los años, la última vez en el libro de Wu Ying-Hua y Ma Yuhe-Liang del estilo Wu de TCC que trata sobre formas, conceptos y aplicaciones del estilo Wu original (S. H. Book Co., Hong Kong 1988). Ambos grandes maestros son los padres de Ma Jiang-Bao, quien ha sido mi profesor durante varios años, actualmente.

En una ocasión le señalé que algunas de esas posturas parecían desviarse de lo que nos enseñaba y que algunos de los detalles parecían incluso contradecir ciertos principios importantes que discurren a través de toda la forma individual. Al escuchar mi comentario, se rió enérgicamente. Según me contó, la anécdota que hay detrás de esas fotos es que fueron tomadas en un estudio. El fotógrafo, un hombre obstinado, tenía su propia visión definitiva de hacerlas. Así que hizo peticiones que no siempre coincidían con los deseos de Wu.

Buscaba, por ejemplo, que la cara de Wu Chian-Chuan fuera visible la mayoría de las veces, no parcialmente cubierta por brazos o manos, y quería que mirara recto a la cámara tan frecuentemente como fuera posible. También ciertas imágenes fueron tomadas en un momento inadecuado de los movimientos. Las inexactitudes que muestran algunas imágenes son consecuencia de estos procedimientos. Por eso, no deben ser tomadas demasiado seriamente. Sin embargo, un número de estos mismos detalles llegaron a ser ampliados, como se refleja en algunos alumnos del estilo Wu que desafortunadamente no recibieron la adecuada formación ni información.

A pesar de esto, las series, estudiándolas como un todo, tienen cierto valor debido a la maravillosa irradiación de las posturas de Wu Chian-Chuan que claramente presentan la esencia de lo que puede ser el TCC cuando está internamente perfeccionado.

Un último ejemplo de cómo ocurren, a veces, las cosas respecto al giro de cintura, viene de mi propia experiencia.

Antes de convertirme en estudiante del maestro Ma Jiang-Bao y del estilo Wu original, practiqué el estilo Yang simplificado de Cheng Man-Ching durante 5 años. Por aquel tiempo, Ma Jiang-Bao, el nieto de Wu Chian-Chuan, aún enseñaba en Düsseldorf, Alemania. Hasta entonces, gente como Benjamin Lo y William Chen habían sido mis modelos de TCC en el estilo Yang que ellos practicaban la posición del arquero es erguida y el cuerpo se movía, desde las caderas arriba, bajo el lema “girar, no torcer”. Los hombros siempre tenían que estar en el mismo plano que la cadera, o así me enseñaron.

Durante casi los primeros dos años que seguí las clases del maestro Ma, ¡no noté la diferencia en la forma en que se movía!. Aunque durante la clase mencionaba frecuentemente que la “cintura” tenía que ser girada, lo que significa que la parte superior del cuerpo debe girar al torcer la zona de la cintura, yo automáticamente lo traduje para mí como “gira las caderas y además la parte superior del cuerpo”. Como consecuencia, ¡uno no se siente muy cómodo en el estilo Wu!. Cuando él mostraba los movimientos, el hecho de que los cambiaba en algo totalmente diferente escapaba completamente de mi atención. Además de estar erróneamente programado, había otras dos razones para ello. Primero, el maestro Ma es bastante grande y sobre todo, de complexión fuerte, con un gran ombligo detrás del cual, el giro de cintura estaba bastante escondido. Además, mientras gira la cintura, la cadera no debe forzarse a estar inmóvil. Es mejor que siga libremente al resto del cuerpo. En los movimientos, el giro de la zona de la cintura funciona con la secuencia “mano-tronco-pie/peso”. Tomado todo esto junto era difícil, para mis ojos con prejuicios, ver exactamente lo que ocurría. Tampoco el asunto tuvo una especial atención por el maestro Ma en aquel momento, debido a la forma de estructurar sus clases.

El primer año y medio estaba satisfecho si la gente lograba aprender aproximadamente la secuencia total de la forma individual, lo que es bastante como para arreglárselas, hasta cierto punto, considerando la intensidad de su enfoque en sus clases semanales.

Del resto tendría que ocuparse más tarde, o como él decía, se supone que uno empieza de nuevo al menos ocho veces antes de que la forma “aguante” en todos los niveles, para no ser involuntariamente cambiada.

La cuestión en juego, salió a la luz una vez cuando empezamos el trabajo con compañero, el Tui shou (empuje de manos).

Con él, la necesidad de estabilidad real llegó a ser aparente, haciendo Tui shou tu compañero revelará infaliblemente cada defecto en tu equilibrio central y la falta de habilidad resultante al neutralizar. Al final, tras dudar un poco, planteé algunas cuestiones directas. Hasta entonces, a él no se le había ocurrido que no entendiera algo tan evidentemente correcto desde el principio. Hasta aquel momento, ¡debía haber pensado que tenía alguna extraña dificultad que impedía seriamente mis movimientos!. 

Tras mi explicación, cayó en la cuenta. Desde entonces, le dio a la cuestión la atención debida, también cuando enseñaba a principiantes. El mensaje podía ser claro. Después de todo, Yang Chen-Fu también era un profesor, del tipo más corpulento, en quien el giro de cintura podía haber estado escondido tras de su próspero ombligo. Puede que también, para él, el giro de cintura fuera tan evidente que no se le ocurriera la necesidad de una atención especial. También, en la China de aquellos días, hacer preguntas se consideraba descortés. Quizás la inmovilización completa de la zona de la cintura se basa en un tipo de mal interpretación y falsa imitación por alumnos que les ocurriera como a mí inicialmente.

Por otro lado, no puedo creer que Yang Chen-Fu no fuera completamente consciente del uso adecuado de la cintura: si éste fuera el caso, los puntos 3 y 7 de sus “diez puntos importantes”, tomados juntos, serían demasiado elocuentes. Relatan la relajación de la cintura y el seguimiento mutuo de la parte superior y la inferior de una manera que, de hecho, describe perfectamente lo que se practica en el estilo Wu original y que, seguramente, Yang también practicaba.

9. Cambiando el peso y cambiando la dirección.

Estrechamente relacionado con estar “conectado” y al giro de cintura, está también el asunto de cambiar peso y dirección. En el estilo Wu original, cambiar la dirección se hace siempre directamente,no importa si el peso completo del cuerpo descansa sobre la pie atrasado o sobre el adelantado. Hay razones marciales obvias para ello. Uno puede pensar que esta práctica, especialmente cuando el cuerpo tiene que ser girado comenzando desde una pierna completamente cargada, daría lugar a un tipo de lesión de rodilla que según la reciente literatura de TCC debe ser una razón seria para preocuparnos, ya que ocurre mucho más a menudo de lo que hasta ahora esperábamos. (Tai Chi Magazine, Agosto, 1992).

Sin embargo, cada día de práctica muestra que el cambio de dirección en el estilo Wu original nunca crea problemas de ese tipo. La principal razón, creo, se puede encontrar en el procedimiento mismo.

Mientras se gira y se cambia de dirección, el cuerpo tienen que mantener un estado de conexión suave y flexible. Al mismo tiempo, con el movimiento, la secuencia mano-parte superior del cuerpo-cadera-pie/peso, tiene que observarse estrictamente, usando la presión de la pierna atrasada como punto de apoyo, pero sin llevar peso extra a ella. Durante el movimiento, la rodilla permanece considerablemente recta sobre el pie que gira, así los ligamentos no son presionados en una dirección perjudicial. La pierna que lleva el peso no está demasiado sobreextendida ni retorcida.

Al mismo tiempo, mientras se gira lentamente, el cuerpo va desde una posición inclinada a una vertical y luego vuelve a una inclinada, aunque puede que este no sea siempre el caso, por ejemplo en la forma rápida donde giros muy rápidos pueden hacerse sin un cuerpo derecho, pero con igual facilidad y comodidad. El papel de la cintura, su giro relajado, es crucial para todo esto.

Con el uso adecuado de la cintura, no necesitan las rodillas hacer movimientos que no se ajustan a sus requisitos estructurales como movimientos curvilíneos o rotaciones. 

Esto es diferente en algunas versiones de TCC donde se supone que uno mantiene los hombros sobre las caderas todo el tiempo. En este caso, cuando cambiamos de dirección, el giro tienen que hacerse llevando la cadera alrededor, manejándola desde el pie que soporta el peso o desde el muslo, lo que es casi imposible si el pie adelantado está involucrado, esto es, si uno quiere mantener la rodilla de una pieza. Por lo tanto, el peso tiene que llevarse primero, al menos en parte, a la pierna atrasada, para que la pierna adelantada sea capaz de tomar otra posición, tras lo cual, el peso puede ser llevado de nuevo a la pierna adelantada para realizar el resto de un giro (por ejemplo 180 grados). Incluso cuando lo realizamos de esta forma, hay un riesgo de retorcer los ligamentos de la rodilla con cada cambio de dirección, especialmente cuando el giro es de 180 grados o más. El método del estilo Wu no tiene estas desventajas: los cambios de dirección (orientación) pueden hacerse hasta 270 grados sin estrés injustificado en las rodillas.

El uso de cambio de peso auxiliar causa el bamboleo que es tan típico en muchos estilos de TCC moderno, pero que no existe en el estilo Wu. En el estilo Wu original, los cambios de peso siempre tienen un significado marcial directo. Tengo la impresión de que estos movimientos auxiliares no siempre tienen tales funciones y que a veces, pueden ser un obstáculo, por ejemplo, cuando se tiene
que aplicar energía de adherencia.

No se encuentran detalles superfluos en la forma de Wu Chian-Chuan. Cada movimiento y cada detalle de cada movimiento atiende al funcionamiento del cuerpo como una unidad completa, bien conectada, con energía interna circulando través de ella permanentemente.

También hay una clara función marcial en cada detalle. Cuando practicaba el estilo Yang de Cheng Man-ching, a menudo no había respuesta satisfactoria a preguntas sobre por qué ciertas cosas tenían que hacerse exactamente de esa manera. La mayoría de las veces la respuesta era imprecisa y/o sin significado. A menudo uno tenía que contentarse con explicaciones que el profesor mismo había aprendido de esta forma de su profesor y el profesor a su vez de su profesor. Benjamin Lo, por ejemplo, diría al final lo que el “profesor” solía hacer: fin de la discusión.

A menudo, también sería el caso de profesores en desacuerdo entre ellos sobre qué fue lo que habían aprendido...

Con el maestro Ma Jiang-Bao no hay tales objeciones, no es necesario porque es perfectamente capaz de poner cada detalle en su perspectiva correcta práctica y teórica. Por otro lado, a menudo incluso no necesita dar una explicación completa.

Lo que ocurre es que las correcciones prácticas del maestro Ma son tan precisas y elocuentes que llega a ser claro por qué las cosas tienen que ser hechas como muestra: no porque las diga así, sino porque el cuerpo mismo comunica directamente lo correcto. Esto hace que uno se de cuenta de una sensación de estar internamente “conectado” y de la energía que fluye en él. En estos momentos, el TCC llega a ser tan perceptible como el profesor mismo, por así decirlo, sientes que las posturas y los movimientos te dicen: esta es la manera en la que quiero ser practicado. De más está decir que son experiencias estimulantes, que le dan a uno la sensación de estar en el camino correcto. Y, ¿no era la importancia de estar en el camino correcto, y permanecer en él mientras aprendemos TCC, manifestada por los “Clásicos” como un imperativo?

IV. EL ESTILO WU ORIGINAL EN EUROPA: EL ACTUAL ESTADO DEL ASUNTO.

A estas alturas, el maestro del estilo Wu, Ma Jiang-Bao, nieto de Wu Chian Chuan, ha permanecido y enseñado en Europa unos 9 años. Durante 7 años ha estado viviendo en Holanda. Los primeros dos años vivió y enseñó en Alemania, en la ciudad de Düsseldorf.

Durante este período de 9 años, gradualmente,un núcleo de estudiantes de distintos países se ha estado formando; principalmente gente que era consciente de la oportunidad única que su permanente estancia en Europa ofrecía al aprendizaje de TCC.

Están decididos a aprovechar esta oportunidad y tienen enseñanzas de primera mano sobre todos los detalles del extremadamente versátil arte marcial que es sin duda el TCC Con el maestro Ma Jiang-Bao, por primera vez, alguien descendiente directo de una de las principales familias de TCC y conocedor del sistema completo, reside permanentemente en Europa. Además, tiene la habilidad, experiencia y voluntad de ser un profesor.

Todo el que se ha dedicado al TCC por un largo periodo de tiempo sabe que 8 años es corto en términos de tiempo necesario para desarrollar habilidades reales en TCC, a no ser que uno pueda ser enseñado cada día y pueda practicar cada día durante demasiadas horas sin parar. Tal como está la cosa, nos consideramos muy afortunados por tener al menos unas pocas horas de enseñanza realmente buena cada semana, recibiendo así material más que suficiente para entrenar durante la semana todo lo que se pueda. Uno puede decir que de esta forma las semillas han sido sembradas y que las primeras plantas han empezado a crecer firmemente. Las primeras flores todavía tardarán un número de años en aparecer, pero, sin duda, lo harán.

Aunque el maestro Ma permaneció en Alemania sólo los últimos dos años, una parte considerable de sus alumnos pasajeros está aún en Alemania. Además de alumnos alemanes, hay también, por ahora, franceses, ingleses, suizos y, por supuesto, holandeses. Aunque el número de alumnos que son enseñados directamente por el maestro Ma semanalmente está creciendo constantemente, no se está incrementando tan rápido como uno esperaba o deseaba. La mayoría de los alumnos holandeses viven en el distrito “Noord-Limburg” donde forman un grupo de alumnos junto con los alemanes que residen en la zona del Ruhr, que vienen de ciudades como Düsseldorf, Duisburg, Essen, Wuppertal, etc. Además de este gran grupo, hay otros más pequeños en los distritos holandeses de La Haya, Rotterdam-Dordrecht y Arnhem. El maestro Ma está también activo en la comunidad holandesa china, que es de hecho directamente responsable de su estancia en Holanda, al haberle invitado. El ámbito de sus actividades allí va más allá de mi vista, por tanto no puedo especificarlas.

Por ahora, unos pocos alumnos, que han conseguido el nivel adecuado, han logrado con éxito retomar las enseñanzas del estilo Wu original en el área del Ruhr, en el sur de Alemania y en el sur de Holanda, por supuesto bajo la supervisión directa del maestro Ma.

Es notable, por cierto, que, a parte de unas pocas excepciones, casi ninguno de sus alumnos vienen de círculos de TCC existentes, que en Holanda son, en su mayoría, alumnos de estilo Yang de cualquier tipo.

Sin embargo, una parte sustancial de estos alumnos vienen de artes marciales externas, gente que ha practicado, por ejemplo, Shaolin, Karate, Penkat Silat o Aikido durante muchos años. La mayoría de ellos, de alguna forma, se atascaron en su desarrollo porque eran incapaces de encontrar alguien que les ayudara en un progreso posterior, o porque alcanzaron una edad donde el cuerpo empieza a protestar intensamente por los ásperos métodos de entrenamiento físico que generalmente se aplican. Practicar Tai Chi Chuan con el maestro Ma les ofrece la nueva perspectiva que necesitaban, dándoles respuesta a cuestiones marciales que buscaban en vano dentro de su otra disciplina.

A parte de ellos hay, por supuesto, principiantes que vienen al T.C.C. por razones generalmente conocidas, que varían desde ser atraídos por la belleza de los movimientos a necesidades médicas específicas o expectativas marciales.

A veces me pregunto por qué tan poca gente que ya ha tenido experiencia en T.C.C. durante, quizás, varios años, buscan información.

Soy yo, sin duda, uno de aquellos pocos que han practicado estilo Yang durante unos 5-6 años (en mi caso la versión de Chen Man-Ching) antes de conocer al maestro Ma y al estilo Wu original. Le encontré en Amsterdam, donde hacía demostraciones con su padre Ma Yuhe-Liang que tenía 85 años. Para mí estuvo claro inmediatamente que por primera vez había presenciado algo real.

Imagino que debe haber gente por ahí como yo en aquel tiempo que, tras haber practicado TCC durante algún tiempo, desarrollan un conocimiento del buen significado aunque sea bastante mutilado y desintegrado, que es la manera en la que frecuentemente se enseña TCC en este país, así como en el resto de Europa. Profesores realmente cualificados se consiguen difícilmente y los pocos que puede haber vienen del extranjero para estar solamente un par de días al año. Así, están sólo disponibles a muy limitada escala, en su mayoría por cortos y muy caros seminarios. 

El material que se ofrece así no es ni muy consistente ni muy coherente: en general son trozos dispersos y piezas de distintas versiones del gran conjunto que es el TCC.

Conozco un número de personas que intentan construir algún tipo de unidad más allá de las distintas partes que han reunido de esta forma, por así decirlo, “bailando en distintas bodas”, a veces, incluso cogiendo material que “toman prestado” de fuera, por ejemplo, incorporando Ba Gua y otros métodos, no siendo conscientes del hecho de que el TCC, en principio, puede dar todo lo que necesitan, por su carácter sistemático e integral.

La gente que no tiene tiempo o dinero para frecuentar estos seminarios, tienen que hacerlo con lo que les ofrecen en realidad, entusiastas y ocupadas personas, pero que es por fuerza material de segunda mano (si uno es afortunado) si no es de tercera o cuarta mano, que es presentado como lo auténtico. Y luego no menciono el tipo de “profesores” que aprendieron sus “habilidades” mientras seguían dos, tres o cuatro semanas de entrenamiento en algún sitio, a veces quizás en China, y que por eso se definen ellos mismos como expertos. Es una pena,pero tengo que concluir, que la creciente demanda de profesores de TCC ha llevado a incrementar un salvaje crecimiento también en Europa.

Conozco, por ejemplo, alguien que aprendió en alguna parte el principio de la forma individual hasta cierto punto y como resultado empezó su propio estilo de TCC “nube blanca”, más o menos llamado así por la postura en la que dejó su proceso de aprendizaje. Actualmente se propone con éxito como un original “maestro” en su estilo.

También hay gente de estilos externos que, siendo conscientes del creciente interés por el TCC, simplemente acortaron o bajaron la velocidad de su lucha externa e hicieron creer a otra gente que hacían TCC original dándole un nombre exótico, por ejemplo, estilo “Lama”, cuyas raíces, por supuesto, datan unos pocos miles de años atrás en la historia china.

Para sus propósitos promocionales, hay gente que toma prestados fotografías y resultados sobre su salud de quien lo hace verdaderamente. O en algunas ocasiones la raíz del problema es eludido dando a la actividad un nombre como TCC práctico o algo similar.

Estoy firmemente de acuerdo con Mike Sigman, en Tai Chi Magazine de Abril 1992 (Wayfahrer Publications, 2610 Silver Ridge Ave, Los Ángeles, CA 90039) sobre la situación en USA. Elocuentemente marcó el problema e intentó diseñar un perfil sobre lo que uno podía esperar o no de un buen profesor de TCC en términos de experiencia, entrenamiento, conocimiento y nivel de habilidad.

No es mi intención en esta ocasión iniciar la misma discusión a nuestro lado del océano, pero creo lo mismo, que se acerca la hora en la que el interés por el desarrollo del TCC en Europa nos forzará a contemplar la cuestión: nuestra situación no es diferente de la de USA.

De todas formas, la disposición de los profesores en Europa no es tan satisfactoria como para que uno pueda, legítimamente, ignorar un maestro de uno de los mayores estilos familiares que aterrizan, por así decirlo, en el umbral de uno. En este caso, el que aterriza es el nieto del famoso Wu Chian-Chuan, hijo del igualmente famoso Ma Yuheliang y Wu Ying Hua, la hija de Wu Chian Chuan, quienes han cumplido sus 90 años, pero aún llevan una gran sabiduría de TCC, presentándose como testimonio vivo de lo que el TCC puede hacer por la especie humana si se practica adecuadamente.

Así, la reacción en este evento es bastante pobre. ¿Por qué?. Uno sólo puede adivinar que puede haber un número de razones.

¿Quizás hay una (exagerada y poco apropiada) sensación de lealtad hacia los profesores nativos, que aumenta una sensación de traición si uno pregunta en otro lugar?

O quizás ha crecido sigilosamente un tipo de autocomplacencia que nos hace sobrestimar nuestra habilidad para “ingeniosamente” manejar el material que hemos adquirido inesperadamente en seminarios y talleres.

Quizás se puede encontrar también una razón en la tendencia hacia el espíritu romántico y misteriosos elementos que, de alguna forma, se conecta demasiado prominentemente a la práctica de nuestro noble arte, como ocurría en occidente, flotando en la corriente de secularización y la búsqueda de alternativas espirituales en las últimas dos décadas. Esta tendencia se repite en lo que actualmente se conoce como “Tai Chi de Nueva Era”. El punto de vista del espíritu romántico no encaja muy bien con el enfoque que, por ejemplo, el maestro Ma, como todos los verdaderos maestros, propone.

Por supuesto, hay un lado espiritual en el TCC. Después de todo, su nombre “tai chi” significa el “gran-final” y la práctica ha surgido a partir de la (y está estrechamente conectada) filosofía taoista y la forma de vida.

La relación entre taoismo y TCC no es distinta a la forma en la que el budo japonés y el budismo-zen están entrelazados. En TCC la cohesión es fuerte hasta el punto de que los patrones de los movimientos y los principios que los gobiernan reflejan directamente las bases del taoismo. ¡Esto significa para el TCC que como arte marcial se asienta en los “clásicos”!

Sin embargo, el TCC contiene al menos dos aspectos igualmente importantes, además del espiritual: el primero es el curativo o aspecto de salud, que se expresa en aspirar a una larga vida o una “eterna juventud” (Yang San Feng).

El segundo aspecto es el elemento “chuan”, el elemento marcial o de defensa personal.

Cada uno de estos tres elementos es igualmente importante, pero, a su vez, si se toman separadamente, no es necesario practicar TCC para perseguirlos. Si, por ejemplo, alguien está interesado en cuestiones espirituales, el taoismo la proporciona con innumerables métodos de meditación, literatura extensa y ritos. Cualquiera que tenga como objetivo una vida larga y buena salud, o busca curar una enfermedad específica puede elegir un gran número de ejercicios especiales de Chi Kung o buscar en la medicina china tradicional una de sus formas. Y por último, pero no menos importante, si uno sólo quiere técnicas marciales y habilidad, hay más de un método en China que puede aprenderse en una vida.

Sin embargo, si uno busca el entendimiento de los tres aspectos a la vez y la interacción entre ellos, su mejor opción son las así llamadas artes marciales internas,siendo el TCC la más destacada de ellas.

Dentro del TCC los tres aspectos están inseparablemente fundidos en una totalidad. No puedes enfatizar o sacar uno de los ingredientes sin mutilar el sistema. Por eso, sólo un TCC que presente los tres elementos de una forma equilibrada según los clásicos, merece ser, en mi opinión, legítimamente llamado TCC Es posible, sin embargo, que un estudiante al comienzo sea atraído por una o dos facetas, o incluso por algo completamente distinto, por ejemplo la pura belleza estética de sus movimientos.

En lo que yo he llamado Tai Chi “Nueva Era”, principalmente se acentúa la aproximación espiritual romántica y/o mágica a costa del aspecto marcial del Chi Kung de TCC Por lo visto, lo espiritual demanda que el TCC sea originalmente diseñado sólo para ser un tipo de “camino a la iluminación”. Uno simplemente tiene que recordar la frase del principio del Tao Teh King para ver lo absurdo de esta proposición, porque “El Tao que puede ser expresado no es el verdadero Tao”. Esta afirmación funciona también para el T.C.C como sistema marcial integral e incluso más para un sistema muy mutilado como la variante nueva-era, donde los aspectos “meditativos” están siendo exagerados e incluso seleccionados.

El resultado: falta de equilibrio, mostrar sólo lo suave sin lo duro, sólo expansión sin compresión, abrir sin cerrar y únicamente vacío sin lleno. Todo esto se refleja en la vaguedad, en la falta precisión y en lo flotante que muestran las forma de nueva-era. En este escenario “Tui-shou” (empuje de manos) es una palabra sucia, una palabrota, así como “TCC de combate”.

Estrictamente hablando, no me opongo al uso de TCC como movimientos para cualquier propósito, ya sea meditativo, mágico, para luchar contra el estrés o para cualquier otra cuestión. Incluso puedo imaginar que los movimientos ayudan, hasta cierto punto, a algunos de estos propósitos y desde luego pueden hacerte sentir bien, especialmente las formas lentas.

Sin embargo, mientras que la práctica muy precisa de las formas lentas genera conocimiento y por estar despierto provoca un proceso de aprendizaje que deniega el automatismo y el letargo, la práctica de TCC espiritual “nueva era”, por lo flotante y por su vaguedad, invita de nuevo a entrar en el automatismo y en el letargo justo por la puerta de enfrente, a veces incluso acompañado con música.

Así que, si la gente quiere hacer TCC - movimientos similares mientras sueñan con “iluminación” y sentirse realmente bien”- estoy de acuerdo. Sólo debo aclarar que en estos casos ya no se practica TCC, sino algo que sólo se parece al TCC a primera vista, pero en realidad no lo es, porque lo que la gente pretende no es entender TCC desde la perspectiva de sus tres elementos básicos, sino lo “mágico”. Por eso no debe llamarse TCC.

Por cierto, en cuanto a la aproximación a lo “mágico” se refiere, de nuevo estoy de acuerdo con Mike Sigman cuando expone que si nos empeñamos en imaginar los “mágico”, podemos perder la magia real que existe.

Buscando lo extraordinario podemos olvidar fácilmente que, a veces, las funciones mágicas aparentes del TCC son en realidad inherentes: es decir, que cada uno nace con ellas. No es un producto específico de medios artificiales (Wu Ying-Hwa en Tai Chi magazine, abril,1992, pág. 15)

Si hay una palabra clave en TCC probablemente es “naturalidad”: el TCC trata de restaurar el interno y externo equilibrio natural de nuestro sistema físico, mental y espiritual, el instrumento, por así decir. Sólo en un instrumento indemne y bien afinado se puede tocar música excelente.

En mi opinión, aunque el TCC completo tiene que contener los tres aspectos mencionados antes, los efectos de salud, marciales y espirituales son efectos secundarios derivados de involucrarse en un proceso de recuperación que tiene que comenzar con ser consciente de los desequilibrios en todos los niveles mientras practicamos. Gradualmente el hombre que hace encajar lo que ha sido unido en su instrumento desde el día de su nacimiento, puede perder algo de su asfixiante sujeción y convertirse cada vez más en el instrumento flexible que originalmente la naturaleza diseñó para nosotros y que, ciertamente, puede trabajar al final de forma milagrosa. Aunque se necesita duro trabajo y mucha perseverancia, interesarse por el TCC significa entrar en una larga vida de compromiso, en un proceso que nunca termina.

Considerando lo que ha ocurrido en Europa desde que Ma Jiang-Bao llegase, a veces nos preguntamos si la gente está verdaderamente interesada en aprender T.C.C. por lo que realmente representa. Por ejemplo, un intento de organizar un taller en Amsterdam a finales del 91, falló totalmente: no hubo suficiente gente interesada.

Sin embargo, varias veces le han pedido enseñar sólo el Tui-shou por el que el estilo Wu original es famoso: el creciente interés por el lado práctico, marcial del TCC ha revelado gradualmente que hay muchas historias legendarias, pero que en general hay muy poco conocimiento real y habilidad de la que se dispone en lo que respecta a este aspecto del TCC Los profesores con habilidades reales, incluyendo las de Tui-shou, son excepcionalmente difíciles de encontrar. Sin embargo, la situación con el Tui-shou es incluso más difícil que con las formas; simplemente uno no puede aprenderlo en alguna tarde libre, como parece ser posible con algunas formas “simplificadas” si uno cree a cierta gente.

El Tui-shou es un lado muy necesario, difícil y amplio del TCC, que está estrechamente conectado a las formas y su precisión. La relación entre las dos es complementaria. El Tui-shou, sin embargo, es mucho más difícil de aprender y una enseñanza experta de forma personal es absolutamente necesaria, ya que “jing” (fuerza suave en TCC) tiene que ser “alimentada”. También mientras hacemos las formas uno puede ser capaz de “esconderse” hasta cierto punto compensado la falta de equilibrio central con balanceos, más o menos como un equilibrista hace en la cuerda floja. En Tui-shou esto es imposible: cada falta de “conexión” como una unidad con el cuerpo, será infaliblemente descubierto por nuestros compañeros. Una vez que reconocemos esto, el aprendizaje puede comenzar como un proceso donde las formas y el Tui-shou tienen un efecto fertilizante mutuo del uno al otro, a no ser que empecemos a compensar también en Tui-shou, por ejemplo, usando la fuerza bruta o la “tauromaquia”.

Las peticiones de enseñar Tui-shou de una forma aislada han sido, hasta ahora, denegadas por el maestro Ma. En su punto de vista, la forma lenta del estilo Wu original y el Tui-shou (y todo lo restante) están indivisiblemente interconectados. Quien quiera aprender Tui-shou de estilo Wu, Ta-Lu, la forma rápida, formas de armas y por último Lan-Cai-Hua tiene que empezar por el primer paso: la forma lenta individual como la diseñó Wu Chian-Chuan, que sirve como centro de todo el sistema, como resumen, como libro de texto y al mismo tiempo de instrucciones, porque contiene todo lo esencial del TCC según ha sido pasado hasta ahora en la familia desde Chuan-Yuo, uno de los tres famosos alumnos de Yang Lu-Chan. 

La única concesión que él hace a esto, como excepción, es que a veces permite a alguien, si está bien preparado, comenzar el aprendizaje más o menos paralelo de la forma y el Tui-shou, cuando normalmente tardaría al menos un año y medio en introducir éste último.

Para gente que ya ha practicado TCC durante algún tiempo, este procedimiento ciertamente pone una barrera que tiene que superar. A nadie le gusta la idea de tener que empezar otra vez de nuevo algo que pensó que en su forma estaba correcto y en lo que ya había invertido un considerable tiempo, energía y dinero.

Por supuesto, el tiempo, energía y dinero que uno gasta no significa que se pierda: puedo hablar desde mi propia experiencia. Sin embargo, al principio puede parecer así cuando el enfrentamiento con la experiencia real de alguna forma desacelera nuestra tendencia hacia “la invención y los descubrimientos independientes”, sin mencionar el impacto que nuestra imagen de “experto en TCC” obtiene de ello.

En pocas palabras, se necesita armarse de valor, una dosis de apertura mental y sobre todo ilimitada aplicación y amor al trabajo para tomar este paso. Sin embargo, si uno quiere realmente aprender T.C.C..... creo, por cierto, que puede ser muy importante practicar más de un estilo al mismo tiempo, si uno tiene la posibilidad de hacerlo. Algo que puede dar un material excelente para el estudio y la comparación. Cuando miramos en los fundamentos clásicos indiscutibles, la división de estilos es algo artificial. De hecho la división es más una invención de los alumnos que de los maestros; éstos encuentran el reconocimiento y el valor de cada uno no en base al estilo que practican, sino a su “kung fu” personal. Mientras lo más importante para un estudiante es encontrar al mejor profesor que pueda conseguir, sin importar el estilo que practique.

En resumen, uno puede decir que hay dos aspectos sobre la estancia de 9 años del maestro Ma en la Europa occidental.

Por un lado hay un creciente número de alumnos permanentes, que vienen de distintos países y que de alguna forma “olfatearon” su presencia y reaccionaron ante ello. También se ha formado un núcleo estable de alumnos entusiastas que reciben enseñanza semanalmente, que están preparados para “ir hasta el final” y trabajar duro hasta entender el TCC en todos los aspectos.

Por otro lado, hay, en cierto modo, una pobre respuesta en los círculos de TCC establecidos, por parte de gente que uno piensa que sería la más interesada en su presencia.

Cualquiera que sea la razón, es también una realidad que mucha gente potencialmente interesada puede aún no ser consciente de que él está disponible, ya que este dato, hasta ahora, no ha llamado la atención de otros más que a muy limitada escala.

Posiblemente, este escrito mío pueda traer cambios, aunque no sé si realmente el maestro Ma está entusiasmado. Da la impresión de que no espera un gran número de alumnos serios, de los que realmente quieren aprender y entrenar duro.

En cuanto a mí, la situación es perfecta como está: mis necesidades están cubiertas casi completamente por una enseñanza excelente.

Entonces, ¿por qué escribo este artículo?. Bien, principalmente porque considero una pena que personas realmente interesadas que conozco a mi alrededor, que ponen mucho esfuerzo en TCC, puedan perder una oportunidad única de estar en contacto con una fuente original de material auténtico, porque nunca llegaron a conocer las posibilidades a su alcance.

Yo mismo recuerdo muy bien qué entusiasmado estaba al tropezar con la satisfacción exacta de mis necesidades en aquel tiempo, cuando conocí al gran maestro Ma Yueh-Liang y a su hijo el maestro Ma Jiang-Bao.

Estoy agradecido al destino y a ellos por lo que me han dado hasta ahora. Permitidme concluir con una frase que leí en algún sitio y que describe perfectamente la impresión que uno recibe cuando ve al maestro Ma realizar la forma lenta: “... pero la quietud esencial es el corazón mismo de cada movimiento”:

“Bart Saris on Wu style Tai Chi Chuan”, 
bartsarif@online.nl
http://www.taiji-bg.com/articles/taijiquan/Bart_Saris, 1995;
traducción: Paloma Davó.

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